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jueves, 25 de marzo de 2010

Si te digo; si, vamos

Si te digo: "si, vamos",
me pierdo de tus ojos buscando los míos,
me pierdo de mi corazón temblando,
de sentir un leve roce de tu brazo,
del asalto mágico de caricias,
de una sonrisa cómplice,
de tu boca buscando la mía,
de insistencias,
de incendios internos,
de sentir como se posa tu palabra en mi alma,
de sentir como voy ganando espacio en mi espacio,
Si te digo: "Si!, vamos.",
me pierdo de formas sutiles,
miradas insistentes hablando,
palabras guiños,
palabras caricias,
si te digo: "Si!, vamos!...",
me pierdo del juego de seducción mas dulce,
si comprendieras lo bello que se siente,
si percibieras la belleza que encuentro en
evitar perderme.

Claudia Mendiondo (Nivadi Da Lucia)
marzo 2010,4,15hs.

domingo, 29 de noviembre de 2009

No entiendo

No entiendo
la razón
que me lleva
a no se donde.

Solo entiendo
lo que mi sentimiento siente,
lo que mi cuerpo reclama,
lo que mi mente pide.
Quizás la verdad solo
sea este instante, quizás
no hay verdad
ni mentira, quizás
mi verdad
no sea
la tuya.

Lo seguro es
que sentimos
algo parecido.

Nivadi Da Lucia (nov.2009)

domingo, 1 de noviembre de 2009

Quebraste el aire con tu mirada.
Nadie supo,
yo sí,
Intente una sonrisa,
pero ya sonreías.
La calle se desvanece.
La noche se hace tizas:
tiempo intimo.
Para mí, hermosos dedos.
Tu pelo. Tu boca.
Tus ideas.
Y el silencio.
La razón parece desaparecida.
Mi carne húmeda cubierta de dedos
que acarician.
Todos los besos.
Las mentiras dichas,
y mi piel centellando como vidrio.
No hay ojos.
La luz desfallece.
Hermosos y fatuos labios
cuelgan de las palabras.
Retroceder o atravesar,
haciendo mas real el simple
transcurrir de las horas.
Adormecida bajo el tiempo íntimo.
Di otra vez tus mentiras.

Reflejos

Mañana, es hoy día,
Todavía estas cerca,
y entera mi imagen pura en el espejo.
Mañana es ya, día,
y no necesito espejo,
en tu imagen la mía.
Mañana es separación
mi yo perdido en tu eco.
En la chapa lustrada
donde soy dios y reflejo el todo.
Y mi hoy no tiene mañana,
he roto todos los espejos,
Y sin necesidad busco miserablemente quien soy,
y para quien...
Mañana sin mañana , en el futuro,
mañana sin espejos.
O espejos que demuestren mi nada.
Caballos alados necesitaba
para cabalgar los colores,
para subirme al arco,
puente entre nube y mar.
Barcos y aviones para recorrer distancias,
caminos andar para conocer mi tierra,
Tres personajes de un cuento ...
intimar con tantos libros ...
Observar y acercarme a muchísima gente
para encontrate
y reconocerme
en vos.

Para sentirte más

Para sentirte más,
para que me dividas el corazón
con el filo árido de tu espada,
Para que agitada por las noches
en vano buscándote me debata,
y en el alba me de alcance
como una muerte amiga.
No me des tregua, vida mía!
Dejame los quemados insomnios,
los humildes afanes y los males.
Dejame disparatados deseos
hinchados por espejismos,
y la tímida sangre agitándose
por cada soplo.
Para sentirte más.
Para que me quemes en la proximidad de tu aliento,
que quiebra y me quita color,
para consumir cada fibra mía en tu fuego,
para anular cada pensamiento,
toda alegría, toda dulzura,
por favor, niégame de nuevo.

Búsqueda

Busqué,
en la inmensidad de vientos,
en los sonidos del habla,
en libros viejos,
en microscopios,
en profundidades.
Trepé por los árboles
hasta las últimas hojas,
para encontrar un cielo,
la maravilla.
Pero siempre en los abismos mas absurdos,
desperté,
pensando en unos ojos
más esenciales que el tiempo o la distancia.
Me zambullí en ellos
Y ya no pensé en nada.

Sos

Llama viva,
jirón de niebla,
grito de mi corazón
última estrella de la mañana,
temblor de la brisa nocturna,
campo de lino ondeando al viento,
luz de aurora,
música de cascada que me acompaña siempre,
bandada de pájaros que me atraviesa,
ligero soplo,
beso tenue,
aliento cálido de mi deseo.
Ya no temo al olvido.
Al respirarte en todos los aires
cada mañana,
en secreto,
te beso.
Quiero que seas en mi...
como los vientos eternos y helados, que roen las hojas,
ante quienes las ramas lacerantes
se inclinan bajo un cielo gris.
Quiero descubrirme en vos,
manos que se puedan agarrar,
caballos que se puedan sujetar si fuera necesario.
En un dibujo que quiera imitarte,
en palabras claves que hablan de mi.
En un nombre nunca recordado,
viendo solamente tus ojos
en cuyo anonimato irá creciendo la imagen
del armado hombre alado
que tendrá tu rostro.

Decime

Decime que no es demasiado tarde
para caer tan pesado como sea posible,
y hacer de la caída un hoyo para la nueva semilla.
Decime que no es demasiado tarde
para querer imitar al hombre que
temiendo olvidar el sabor de la boca
se muerde el labio.
Decime que no es demasiado tarde,
que es tiempo de sacarme la camisa
para jugar al faro
que un barco en la tiniebla
necesita.

Nivadi Da Lucia - Octubre -2009

viernes, 30 de octubre de 2009

Despedirse

Despedirse ,
así en un delirio del alma
es la mentira que me niego.
Es la mentira que me traigo pegoteada en la vista y la piel
Despedirse,
no importando justificar, qué ...?
¡Qué importa... !, si tanto cielo nunca fue mío,
si tanto encanto había de desaparecer.

Nivadi Da Lucia

DESCUBRIR de Claudia Mendiondo

Descubrir...
sustituyendo todo:
el convencimiento por lo dudoso,
la desesperación por la ilusión o la confianza,
el sosiego que causa la mentira
por las preguntas,
la magnitud de las quejas,
por el amor grandioso,
el salvaje orgullo por la humildad,
la suspicacia por la fidelidad...

Sustituir al mundo,
descubriendo al hombre.

Nivadi Da Lucia

"ME RECONOZCO HOY EN OTRO" de Claudia Mendiondo

Me reconozco hoy en otro,
en el precipicio de sus ojos,
por la luz del crepúsculo,
por la caricia del puente al contacto del río,
en el vuelo de un ave que me atraviesa.
Crezco en otro,
y una enredadera asciende en mi.
Algo se asoma ...
y mirando con nitidez afuera,
reconoce a otro en mi.

Claudia Mendiondo (Nivadi Da Lucia)

"YO SOY" de Claudia Mendiondo

Yo soy un grito,
un instante amaril–lento.
Soy el fruto de innumerables injertos
madurando al sol de mi gente.
Soy la voz verde,
nacida en los estanques,
que se mueve al crepúsculo.
Soy sombra acariciante
en los espejos.
Soy cada ser de la sangre muerta,
medula ventilada,
silencio de miel.
Soy esa mujer que siempre vuelve,
para renacer.

poesía de Claudia Mendiondo
Oleo "Superyo, ello y..." de Claudia Mendiondo

"UN CUENTO PARA VOS" de Claudia Mendiondo

Me pediste un día un cuento...
Acontecía el Tiempo del Agua, estábamos en el 2009 y los destinos aún se dibujaban.
Esa noche, baje los innumerables escalones de la escalera caracol, que llevaban al recinto de los sueños, y entre almohadas de burbujas me recliné a escribir el cuento en el vacío.
Tres de las hadas encomendadas del cuidado de los secretos de lo infinito fueron descubriéndome, de uno en uno los espejos.
En ellos podía mirarse más allá de los límites del universo, y juguetear con el tiempo...
Entonces,los instantes surgían en un gran caleidoscopio de resplandecientes matices que yo zarandeaba con mis cansadas manos.
El primer tiempo originario que surgió fue el de la Gentileza de Dios, con sus astros verdes y sus seres naranjas.
El segundo, el Tiempo del Espejo, donde extrañas hembras de rostro blanco y bocas azules hacían invocaciones alquímicas, con las constelaciones superiores.
El tercer Tiempo en aparecer fue el de la Magia y allí me detuve.
Emergieron, entonces, sus siete mundos, y elegí este mismo, que hoy habito. Paseé mis enormes ojos por su firmamento, sus montañas de formas rigurosas y sus vulgares pobladores, para recluirme luego en un edificio de extraño aspecto arquitectónico.
Tomé otro cristal, para mirar más largamente que estaba transcurriendo en lo íntimo de ese lugar, que no sé porque llamaba tanto mi curiosidad.
Vi allí a un hombre que estaba hablando algo con el infinito.
Y estas eran sus palabras:
“Yo vuelo en el viento todas las noches, cuando la gente se adormece."
“Mis cabellos son etéreos y suaves, mi piel templada y mis ojos vivos, extraordinarios."
“Resguardo mi cuerpo con la brisa, con un manto de soplo azul, y mi cabeza irradia luz."
“Mi nombre es..."
“No tengo edad."
“Vivo en un edificio sin habitar, junto a algunos seres aliados que los humanos llaman espíritus y espectros."
“Hago encantamientos y magia."
“Y desde siempre amo a una mujer..."
“Ella es eterna. Pero únicamente me frecuenta en sus sueños."
“Su nombre es ..."
Tomé el tercer cristal, para conocer de cerca el perfil de ese hombre.
El me miraba turbado ante un espejo...
Tenía mis mismos dedos extendidos, mi misma boca, mis mismos ojos...
En aquel momento vislumbré...
... que el cuento ya estaba escrito íntimamente en mi.

Claudia Mendiondo (Nivadi Da Lucia), Octubre, 2009

"ESTABAN ALLI" de Claudia Mendiondo

Estaban allí, mirándose, sus ojos pétreos, en ellos se translucía amargura y desesperación.
No podían alcanzarse.
Llegaron allí con mucho esfuerzo, y un viento helado los alcanzó.
Eran dos seres cansados y solitarios.
No existió ni una palabra, ni un gesto, solo el pensamiento los unía, un sentimiento sordo, dormido.
En el medio de la nada, solo ellos dos.

Claudia Mendiondo (Nivadi Da Lucia)(1960- )