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sábado, 29 de septiembre de 2012

CÓMO EMPEZARON ESOS "YO SOY"

    Los antecedentes a los "Yo soy" caen en dos categorías. El primer tipo de etiquetas o clasificaciones procede de la demás gente. Te las colocaron cuando eras niño y las has llevado contigo desde entonces. Las otras etiquetas son el resultado de una elección de tu parte para evitar tener que hacer cosas incomodas o difíciles.
La primera categoría es la mas corriente. La pequeña Hope está en segundo grado. Va a clases de pintura todos los días, feliz de jugar con los colores y pintar. Su profesora le dice que no tiene mucha facilidad para la pintura, y ella empieza a faltar a las clases porque no le gusta que la censuren. Y al poco tiempo ya tiene un principio de "Yo soy": Yo soy bastante mala para la pintura. Y si sigue actuando de forma negativa al respecto, evitando las ocasiones de pintar, reforzará este concepto y más tarde, cuando sea mayor y le pregunten por qué no dibuja, dirá: "Oh, no sirvo para eso; siempre he sido así". La mayoría de los "Yo soy" son residuos de frases como: "Él es bastante torpe; su hermano es bueno para la gimnasia, él es el estudioso de la familia,". O "Eres igual a mí; yo también era pésima para la gramática". O "Billy fue siempre el tímido del grupo". O "Ella es igual a su padre; si acierta una nota es como el burro que toca la flauta por casualidad,".Estos son los derechos innatos de una vida entera de "Yo soy" que nunca se discuten. Que se aceptan simplemente como una condición natural de la vida.
Habla un día con la gente que tú crees responsable de muchos de los "Yo soy" de tu vida (tus padres, viejos amigos de la familia, antiguos profesores, abuelos, etc.). Pregúntales por qué creen que te volviste como eres y si has sido siempre así. Diles que estás decidido a cambiar y comprueba si creen que eres capaz. Sin duda te sorprenderán sus interpretaciones y el hecho de que piensen que no puedes ser de otra manera puesto que "Siempre has sido así",.
    La segunda categoría de "Yo soy" tuvo su origen en esos rótulos tan apropiados que aprendiste a colocarte a ti mismo para dejar de hacer las cosas que no te gustan. Yo he tratado a un paciente que tiene cuarenta y seis años y tiene muchos deseos de ir a la Universidad, pues perdió la oportunidad de hacerlo en su juventud a causa de la Segunda Guerra Mundial.
Pero a Horace le asusta la perspectiva de entrar en competencia con gente joven recién salida del colegio. El miedo al fracaso y las dudas que tiene respecto a su capacidad intelectual lo espantan. A menudo estudia catálogos de distintas universidades, y con la ayuda que ha recibido en su tratamiento ha pasado los exámenes de admisión y ha concertado una entrevista con uno de los miembros del Comité de Admisión de una universidad local. Pero aún usa sus "Yo soy" para evitar incorporarse activamente a los estudios. Justifica su actitud diciendo: "Soy demasiado viejo; no soy suficientemente inteligente; no me interesa realmente". (Yo soy... demasiado viejo; Yo soy... poco inteligente...; Yo soy de los que no se interesan realmente por esas cosas.)
Horace usa sus "Yo soy" para dejar de hacer algo que realmente quiere hacer. Uno de mis colegas los usa para liberarse de las tareas que no le divierten. Evita tener que arreglar el timbre, o la radio, o hacer cualquiera de esas incómodas tareas caseras, recordándole simplemente a su esposa que: "Pero querida, si tú ya lo sabes, a mí no se me dan bien estas cosas",. Este tipo de "Yo soy" entra dentro de los comportamientos acomodables, pero no por eso dejan de ser excusas engañosas. En vez de decir: "Encuentro que este tipo de actividad es aburrida y sin interés, y escojo no trabajar en ella en mis momentos presentes" (lo que es perfectamente lógico y saludable), resulta mucho mas fácil sacar un "Yo soy," del bolsillo.
En estos casos, la gente está diciendo algo respecto a sí misma. Está declarando que "Yo soy un producto acabado en este sector y nunca voy a ser distinto". Si eres un producto acabado, atado y encasillado, quiere decir que has dejado de crecer, y si por un lado quieres aferrarte a algunos "Yo soy", puede que descubras que muchos otros te limitan y que son autodestructivos.
Más adelante he anotado una lista de etiquetas que son reliquias del pasado. Si reconoces alguna de ellas como tuya, puede que quieras cambiarla. El quedarte exactamente como eres en cualquier sector de tu vida equivale a tomar una de esas decisiones que se parecen a esa muerte de la que hablamos en el Capítulo 1. No te olvides de que no se trata de las cosas que simplemente no te gustan, sino más bien de echar una mirada al comportamiento que te aleja de actividades que podrían proporcionarte mucho placer y fascinación.

de  TUS ZONAS ERRÓNEAS DE WAYNE DYER 

lunes, 27 de agosto de 2012

Soy uno como vos













sábado, 26 de mayo de 2012

SÍNDROME DEL BEBÉ SACUDIDO


Usted puede matar a su bebé en tres segundos....

Tres segundos es lo que tarda el Síndrome del Bebé sacudido en causarle daños irreversibles a su niño. Por ello, nunca permita que sacudan a su pequeño ni lo lancen por los aires. Puede causarle la muerte.
La reacción de una niñera mostrada en la televisión colombiana sobre cómo sacudía a un bebé de meses, motivó a Hoybolivia.com buscar los efectos que puede causarle. Recomendamos ver el video por los importantes consejos.
El síndrome del bebé sacudido se refiere a un tipo de lesión cerebral que ocurre cuando se sacude con violencia a un bebé o niño pequeño.
Las sacudidas pueden causar hemorragias en el cerebro (hemorragias subdurales) o hemorragias en las retinas (hemorragias retinales). Ocurren más lesiones cuando se tira al bebé sacudido en una superficie, resultando en el síndrome de impacto sacudido.

EL CEREBRO REBOTA

Cuando se sacude a un niño, el cerebro rebota de un lado a otro contra los lados del cráneo. Las cabezas de los bebés son muy grandes y pesadas en proporción con el resto de sus cuerpos. Esto causa hinchazón, magulladuras, y hemorragia en el cerebro que es más pequeño que el cráneo.

Las posibles consecuencias de sacudir a los bebés o niños pequeños son extremas. Incluyen:
Daños al cerebro
Ceguera
Pérdida auditiva
Trastornos del habla y del aprendizaje, incluyendo retraso mental
Ataques epilépticos
Daño al cuello y a la espina dorsal, que puede llevar a disfunciones motores que varían en severidad desde torpeza a paralisis
Muerte

¿Cuáles son los síntomas del síndrome del bebé sacudido?

Un niño o bebé al que le han sacudido y por tanto tiene presión en el cerebro puede tener síntomas como estos:
Irritabilidad extrema
Vómitos
Poco apetito o problemas para alimentarse
Dificultades para respirar
Convulsiones (ataques)
Letargo (cansancio extremo, falta de movimiento, inhabilidad para mantenerse despierto)
Piel de color pálido – o azul
Magulladuras, como por ejemplo las marcas donde se le agarró, en los brazos o pecho
Una frente que parece más grande de lo normal, o una fontanela que parece sobresalir
Incapacidad para levantar la cabeza
Temblores (la temblona)
Incapacidad para concentrarse o seguir movimiento con sus ojos
Inconsciencia
Coma

¿Quién corre el riesgo de tener el síndrome del bebé sacudido?

El síndrome del bebé sacudido pasa más a menudo en bebés de hasta un año de edad, y los bebés de dos a cuatro meses son los que tienen mayor riesgo. El síndrome del bebé sacudido no suele suceder después de los dos años de edad, pero si la sacudida es extremadamente violenta incluso puede afectar a los niños de entre cinco y seis años.

¿Por qué la gente sacude a los bebés?

Los padres o los cuidadores pueden pensar que el sacudir al bebé hará que este pare de llorar. Los padres o cuidadores pueden ser incapaces de arreglarse con la realidad de cuidar a un niño/a y pueden descargar su frustración con el niño/a. Algunos puede que no sepan que los resultados de sacudir a los niños son tan devastadores como lo son en realidad. No obstante, el sacudir a los bebes no está bien nunca.

¿Quién sacude a los bebés?

Las estadísticas indican que dos tercios a tres cuartos de la gente a la que se le ha encontrado culpable de sacudir a los bebés son hombres. Mientras que la escala de edades es grande, normalmente los hombres que sacuden a los bebés tienen veinte y tantos.
También se han encontrado madres y otras cuidadoras que han sacudido a los bebés. El síndrome del bebé sacudido puede suceder en familias de cualquier etnia, cualquier rango económico, y cualquier tipo de composición de familia.

¿Cómo se diagnostica el síndrome del bebé sacudido?

El SBS debe de tratarse inmediatamente. Los padres o cuidadores deben de llevar al niño/a a que le den atención médica de urgencia tan pronto como se den cuenta de que el bebé ha sido sacudido. Los adultos también deben de contarle al médico que el bebé ha sido sacudido. Algunos cuidadores que no digan la verdad pueden decir que el bebé se ha caído. Dependiendo de la severidad de los síntomas, los niños pueden requerir tratamiento como soporte respiratorio o una operación quirúrgica para parar una hemorragia.
Algunos síntomas se muestran enseguida, pero puede que otros no se hagan visibles hasta más tarde. Algunos niños pueden tener problemas de atención y problemas de comportamiento más adelante en su vida debidos a haber sido sacudido cuando eran bebés.

¿Cómo se diagnostica el síndrome del bebé sacudido?

A los profesionales de la salud no siempre se les dice la verdad sobre si la sacudida ha sido parte de la lesión o no. Además, los bebés y niños muy pequeños no pueden contar a los médicos o a las enfermeras lo que les pasó o lo que les duele. Muchos de los síntomas del SBS (como la irritabilidad, el vomitar, o la apatía) también son comunes para las enfermedades menos serias como las infecciones virales.
Se ha sugerido que los médicos deberían de usar pruebas adicionales cuando parece que sea posible que haya una lesión cerebral. Los rayos-x pueden mostrar una fractura craneal y los médicos pueden recomendar una prueba de resonancia magnética (siglas en inglés MRI) o un escáner por tomografía computerizada (siglas en inglés CT). Se le debe de dar especial atención a cualquier evidencia de hemorragia retinal (hemorragia en la parte posterior del ojo).
¿Se puede prevenir el síndrome del bebé sacudido?
Sí. No sacudas a los bebés o a los niños, NUNCA.

¿Qué pueden hacer los padres o los cuidadores cuando un bebé llora?

Cuando se responde con la verdad acerca de sacudir a los bebés, los padres o cuidadores suelen decir a menudo que la sacudida ocurrió cuando el bebé lloraba desconsoladamente. Hay algunas cosas que puedes hace para evitar la probabilidad de enfadarte y sacudir al bebé.
Primero, asegúrate de que no le pase nada obvio al bebé. Deberás de mirar a ver si el pañal está limpio o si el bebé tienen hambre o frío. Asegúrate de que no haya ninguna señal de enfermedad, como por ejemplo fiebre o hinchazón. También deberás comprobar que no hay ninguna situación que le cause dolor.
Si las necesidades del bebé están cubiertas, intenta usar ruido. Pon la radio, o canta y háblale al bebé. Algunas veces a los bebés les gustan los ruidos como la aspiradora, la secadora de ropa, secador de pelo o ventiladores
Ofrécele al bebé un juguete o un chupete.
Lleva a tu bebé o niño/a a dar un paseo en coche (auto), pero asegúrate de que está apropiadamente asegurado en su silla del coche.
Prueba un columpio.

Pídele a alguien que te ayude con el bebé durante un periodo de tiempo para que puedas tomarte un descanso y así calmarte.
Esta persona que te ayude puede ser una amiga, un colega del trabajo, algún vecino, o un miembro de tu familia. Es muy razonable el pedir ayuda. Los bebés lloran un tiempo estimado de una a tres horas al día.

Si no hay nadie más disponible para relevarte, pon al bebé seguro en su cuna y vete del cuarto durante diez minutos o así mientras te calmas. Acuérdate de que llorar no hace daño a los bebés, pero las sacudidas sí.

sábado, 8 de octubre de 2011

¿Qué se esconde tras un brote psicótico?

Es importante remarcar que la pregunta del título no es qué origina, sino qué se esconde tras un brote psicótico.

Y lo que se esconde es un colapso del sistema nervioso central. A veces los trastornos obsesivos graves funcionan como “contenedores” de una posible crisis psicótica.

La psicosis es una escisión de la realidad, y ello se produce porque no se ha podido construir una estructura psíquica suficientemente fuerte y sólida como para hacer frente a las experiencias vitales normales, porque se ha “sufrido intensamente” a nivel emocional y la psique “no puede más” y llega a un punto de quiebra, o bien por el consumo excesivo de sustancias tóxicas como el alcohol, la mariguana o la cocaína entre otras.

Pero la perspectiva que yo defiendo es la de que tras un brote psicótico, es decir tras una crisis aguda donde pueden producirse movimientos compulsivos e incoherentes, hiperventilación y/o alucinaciones auditivas y visuales no se esconde la aparición de una enfermedad, sino al contrario es una crisis que produce la liberación del colapso del sistema nervioso central. Es similar a la erupción de un volcán que remueve todas las tierras del exterior y requiere un reordenamiento del territorio y del hábitat.

A partir de ese momento es evidente que se necesita medicación anti-psicótica para que tal crisis no se vuelva a producir, pero no porque la persona ya no pueda volver a la “normalidad psíquica”, al contrario, ahora es cuando puede volver a iniciar un proceso de estructuración o reestructuración de su personalidad.

En cambio lo que se suele hacer es todo lo contrario, se convierte al paciente en un psicótico crónico que, supuestamente, debe llevar una vida ordenada y estándar de bajo perfil. Lo que habría que hacer es, apoyado por los fármacos durante un tiempo, ayudarle a establecer su propia identidad para no tener que vivir indefinidamente medicado y sin una personalidad propia.

En resumen tras un brote psicótico se puede producir un punto de inflexión hacia la sanación pero se requiere el apoyo familiar, médico y psicológico para hacerlo. Lo más cómodo para todos es etiquetar y hacerle crónico, pero no es lo justo, al menos en un porcentaje significativo de casos.

Damián Ruiz

08 de Octubre de 2011 www.comprendernos.com

miércoles, 19 de enero de 2011

El Marketing de la Locura - Vendiendo la Enfermedad



EL Marketing de La Locura
Un vídeo de los canales Ankesenaton y SaavedraAbel
La compra-venta de la enfermedad es una estrategia altamente exitosa que convierte las situaciones normales de la vida en condiciones de enfermedad psiquiátrica, haciendo que la gente de todos los estratos sociales se preocupe acerca de la "enfermedad mental" más reciente; y que soliciten una pastilla.

LA TEORÍA DEL "DESEQUILIBRIO QUÍMICO DEL CEREBRO" ES EL FRAUDE MÁS EXITOSO DE LA PSIQUIATRÍA.

Al paso de los años, la psiquiatría ha convencido a millones de personas que sus cambios emocionales, se deben a la deficiencia de serotonina y que solamente pueden ser aliviados tomando fármacos que trastornan la mente, como los antidepresivos.

Cuando se dio a conocer la teoría del desequilibrio químico cerebral, surgió una avalancha de críticas y cuestionamientos, tanto que, el Dr. Steven Sharfestein, entonces presidente de la Asociación Americana Psiquiátrica (APA) tuvo que retractarse públicamente diciendo que "no existe 'ninguna prueba contundente de laboratorio que determine la existencia de un desequilibrio químico en el cerebro".

El vocero de la APA, el Dr. Marc Graff, dijo que la teoría del desequilibrio químico del cerebro, ERA PROBABLEMENTE UNA AFIRMACIÓN PROVENIENTE DE LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA
(No resulta para nada sorprendente si consideramos que sólo por la venta de antidepresivos semueven más de 13 mil millones de dólares anuales).

Cuando se le preguntó al Dr. David Burns, ganador del premio A.E. Bennett de la Sociedad de Bioética de Psiquiatría, sobre el estatus de la teoría del desequilibrio químico de la serotonina, dijo: "pasé los primeros años de mi carrera, investigando tiempo completo el metabolismo de la serotonina, pero nunca encontré ninguna evidencia convincente de que cualquier trastorno psiquiátrico, incluyendo la depresión, fuera debido a una deficiencia de serotonina del cerebro, de hecho no hay forma de medir los niveles de serotonina en una persona viva, por lo que no hay forma de probar éstas teorías".

A pesar de estos hechos, se les ha prescrito psicofármacos a decenas de millones de personas en todo el mundo, Muchos de los consumidores creen, debido al bombardeo de publicidad, que están corrigiendo una condición física, CONDICIÓN QUE SIMPLEMENTE NO EXISTE.

Recién en el 2004, y después de las innumerables tragedias que se habían registrado, se alertó al público del riesgo que corren los niños y adolescentes al tomar antidepresivos. También los adultos corren los mismos riesgo (entre ellos el suicidio).

Los antidepresivos son peligrosos, causan entre otras cosas, ansiedad, agitación, ataques de pánico, insomnio, irritabilidad, hostilidad, impulsividad, acatisia (intranquilidad severa), hipomanía (excitación anormal, manía leve) y manía (psicosis caracterizada por sentimientos exagerados y alucinaciones).

Mientras que los psiquiatras insisten en que la enfermedad es una condición neurobiológica, y han gastado miles de millones de dólares sin haber conseguido evidenciar esta teoría, el psicólogo Bruce Levine, autor de Commonsense Rebellion (La Rebelión del Sentido Común) está dentro de aquellos que han enderezado los conceptos diciendo: NO SE HAN ESTABLECIDO MARCADORES BIOQUÍMICOS O GENÉTICOS PARA EL TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN, EL TRASTORNO OPOSICIONISTA DESAFIANTE, LA DEPRESIÓN, ESQUIZOFRENIA, ANSIEDAD, COMPULSIÓN POR EL ALCOHOL O EL ABUSO DE DROGAS, SOBREALIMENTARSE, APOSTAR, O NINGÚN OTRO DE LOS SUPUESTOS ENFERMEDADES, MALES O TRASTORNOS MENTALES.

http://www.luchaporlosninos.com/index...

Este video es parte del documental en DVD "El Marketing de la Locura: ¿Estamos todos locos?"

Evidentemente somos ganado viviendo en una granja de experimentación y exterminio, donde quienes se creen dueños, hacen lo que se les ocurre con el resto de los humanos... SALGAMOS DE ELLA!!! DE NOSOTROS DEPENDE.

viernes, 10 de diciembre de 2010

TRAUMAS EMOCIONALES Y ESTRÉS PUEDEN ATROFIAR CIERTAS ZONAS DEL CEREBRO

Hasta ahora se pensaba que el maltrato y abuso sexual sólo afectaban sicológicamente, generando miedo, rabia o desesperanza. Hoy se sabe que también afectan el tamaño y funcionamiento cerebral, lo que dejaría a la persona más vulnerable a diversas enfermedades siquiátricas.
Noemí Miranda
Son múltiples las comparaciones que reflejan el asombro de los científicos ante los misterios del cerebro humano, pero quizás la que más se acerca es la de una caja de Pandora llena de secretos. Y aunque mucho se ha avanzado en la comprensión de lo que pasa en él, aún queda mucho por descubrir y los hallazgos que se realizan no dejan de sorprender.
Uno de esos momentos de renovado interés se vivió en mayo de este año en el marco de la reunión anual de la Asociación Americana de Psiquiatría, en Estados Unidos. En la ocasión se dieron a conocer estudios que señalan que el estrés sufrido a temprana edad y traumas emocionales profundos, como los provocados por el maltrato o abuso sexual, pueden causar la atrofia de ciertas zonas del cerebro.
Una de las investigaciones fue realizada por la doctora Meena Vythilingam, jefa de la Clínica de Investigación en Trastornos del Animo del Instituto Nacional de Salud Mental de EE.UU. El estudio analizó a mujeres adultas que sufrían depresión mayor, la variante más grave de esta enfermedad. Al estudiar imágenes de sus cerebros, se descubrió que las que habían sufrido abuso físico o sexual en su infancia o adolescencia mostraban una reducción del hipocampo de hasta un 18%, en comparación con las que no habían sufrido abuso. Esa zona del cerebro está asociada con estímulos emocionales y la memoria.Estudios anteriores habían mostrado que "las personas que sufren depresión presentan atrofia en la corteza prefrontal y esos cambios se relacionan con la duración e intensidad del cuadro depresivo", explica el siquiatra Jorge Quiroz, del programa de Trastornos del Animo y la Ansiedad del Instituto Nacional de Salud Mental. El experto estuvo en Chile dictando una charla en el Seminario Internacional sobre Enfermedad Bipolar.
Otra zona que también es afectada por los traumas o el estrés es la amígdala que, junto con el hipocampo y la corteza prefrontal, juega un rol importante en el manejo de las emociones.
Vulnerando la resistencia
Según el siquiatra Sergio Gloger, director de Psicomedica, "que una enfermedad como la depresión cause daño en el cerebro pudiera no ser tan sorprendente, pero sí lo es el que experiencias de vida intensas, como un estrés sostenido en el tiempo o traumas emocionales intensos a temprana edad causen el mismo daño a nivel neurológico".Este impacto en el cerebro, que se traduce en una reducción en las áreas encargadas de controlar las emociones, dejaría a la persona más frágil y vulnerable a que en el futuro tenga más riesgo de padecer distintas enfermedades siquiátricas, como depresión, trastorno bipolar o cuadros de ansiedad, entre otros.
Las zonas afectadas no sólo ven disminuido su tamaño, explica el siquiatra Danilo Quiroz, de Psicomedica, sino que esto se asocia con una reducción en el tamaño de las neuronas, disminución de las conexiones que se realizan entre estas células y del funcionamiento general de las zonas afectadas.
Recuperando funciones
Otro hallazgo que ha sorprendido a los científicos en el último tiempo, es que los fármacos para tratar algunas enfermedades, como los antidepresivos, tienen un efecto positivo sobre esas zonas.
El doctor Jorge Quiroz explica que éstos favorecen un fenómeno conocido como neuroplasticidad, esto es, la capacidad del cerebro para recobrar sus funciones. "Se ha visto que los fármacos facilitan que las neuronas crezcan, que se hagan más grandes y robustas y que generen más conexiones con otras células nerviosas". Lo esperanzador, concluye, es que el fenómeno de recuperación se ha visto, justamente, en las áreas atrofiadas.
tendencias@copesa.cl
Factores que protegen y otros que debilitan
No todos los individuos que han vivido episodios traumáticos sufrirán algún tipo de trastorno mental, ni todos los que estén bajo intenso estrés (como las víctimas de robos con violencia o las que han estado en una guerra) desarrollarán problemas. La razón, explica el siquiatra Sergio Gloger, es que en el surgimiento de enfermedades como la depresión, la ansiedad o el cuadro bipolar, confluyen distintos factores: los genes, la historia personal del individuo y los eventos que enfrente durante su vida. Por ello, agrega, hay personas que habiendo sufrido condiciones extremas, presentan una sorprendente salud emocional. "Este es otro misterio, el fenómeno de la resiliencia, que protege a los sujetos que la presentan", dice el siquiatra Danilo Quiroz.
La resiliencia es la capacidad que exhiben algunas personas que resisten los embates, sufren el dolor, pero se recuperan y terminan más sanos y fortalecidos que antes.
Se sabe que en esta suerte de armadura protectora inciden varios factores, entre los que destaca el contacto con afectos vitales en la infancia. Cuidar el desarrollo de los niños ahora puede protegerlos en el futuro, advierte Gloger.

http://www.icarito.cl/medio/articulo/0,0,3255_5726_38404423,00.html

martes, 30 de noviembre de 2010

Maltrato entre iguales,("möbbning",“bullying”, “maltrato”, “abuso”, “acoso”),

Terminología
Inicialmente, el término utilizado para referirse a este fenómeno fue el sueco “möbbning”, que aludía al ataque colectivo de un grupo de animales contra un depredador. Posteriormente, se han utilizado los términos “bullying”, “maltrato”, “abuso”, “acoso”, “meterse con alguien”, etc. A partir del Informe pionero del Defensor del Pueblo (publicado en 2000) se generaliza la expresión “maltrato entre iguales por abuso de poder” o más brevemente, “maltrato entre iguales”.
Definiciones maltrato entre iguales

El maltrato entre iguales se ha descrito como “un comportamiento prolongado de insulto verbal, rechazo social, intimidación psicológica y/o agresividad física de unos niños hacia otros que se convierten, de esta forma, en víctima de sus compañeros” (Olweus, 1998).
“Un alumno es agredido o se convierte en víctima cuando está expuesto, de forma repetida y durante un tiempo, a acciones negativas que lleva a cabo otro alumno o varios de ellos” (Olweus, 1998).
“La victimización o maltrato por abuso entre iguales es una conducta de persecución física y/o psicológica que realiza el alumno o alumna contra otro, al que elige como víctima de repetidos ataques. Esta acción, negativa e intencionada, sitúa a las víctimas en posiciones de las que difícilmente puede salir por sus propios medios” (Olweus, 1983; citado por el Defensor del Pueblo, 2000).
Es difícil determinar cuándo se trata de un juego entre iguales, incluso amigos, y cuándo de acciones violentas con intención de hacer daño. Por eso, debemos entender que se considera maltrato toda “acción reiterada a través de diferentes formas de acoso u hostigamiento entre dos alumnos/as o entre un alumno/a y un grupo de compañeros - cosa que suele ser más frecuente - en el que la víctima está en situación de inferioridad respecto al agresor o agresores” (Fernández y Hernández, materiales editados por el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid).
“La noción de maltrato por abuso de poder (…) se refiere a un tipo perverso de relación interpersonal que tiene lugar típicamente en el seno de un grupo y se caracteriza por comportamientos reiterados de intimidación y exclusión dirigidos a otro que se encuentra en una posición de desventaja” (del Barrio y otros, 2003).
“La intimidación es el hostigamiento, el acoso y/o la amenaza sistemática de un escolar o grupo de escolares hacia un compañero o compañera suyo. Su fin es producir daño, destruir, contrariar o humillar al otro. Es una acción violenta que se ejerce por un grupo o individuo que tiene más fuerza y poder, contra alguien en inferioridad de condiciones. La víctima no puede defenderse por sí misma” (Matamala y Huerta, 2005).
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