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viernes, 28 de diciembre de 2012

Preceptos Cherokees: Escucha con tu corazón.

 Escucha con tu corazón. Cuando despiertes por la mañana, agradécele al Creador, a las cuatro direcciones, a la Madre Tierra, al Padre Cielo, y a todas nuestras relaciones, por la vida dentro de ti y por toda la vida a tu alrededor.

Recuerda que todas las cosas están conectadas. Todas las cosas tienen propósito.  
Considera rendir un “obsequio” distribuyendo tus posesiones a otros que están en necesidad.
 Estás atado a tus palabras, las cuales no pueden romperse a no ser con el permiso de aquellos a los que se les prometió. 
Busca armonía y equilibrio en todas las cosas. Siempre es importante recordar dónde estás en relación a todo lo demás y contribuir al Círculo de cualquier manera que puedas, siendo un “ayudante” y protector de la vida. 
Compartir es la mejor parte de recibir.

Ejerce silencio y paciencia en todas las cosas, como un reflejo de auto-control, resistencia, dignidad, reverencia, y calma interna. Ejerce modestia en todas las cosas, evitando fanfarroneo y comportamiento llamativo que atraiga atención hacia ti mismo. 
Conoce las cosas que contribuyen a tu bienestar, y aquellas cosas que conducen a tu destrucción. 
Siempre pide permiso, y da algo por todo lo que es recibido, incluyendo agradecer, y honrar todas las cosas vivientes.

Sé consciente de lo que está a tu alrededor, de lo que está dentro de ti, y siempre muestra respeto. Trata con respeto a cada persona, desde el niño más pequeño hasta el anciano más viejo. No mires fijamente a otros; baja tu mirada como una señal de respeto, especialmente en presencia de Ancianos, maestros, u otras personas honradas. Siempre da una señal de bienvenida cuando pase un amigo o un extraño. Nunca critiques o hables sobre alguien de una forma negativa perjudicial.

Nunca toques sin permiso algo que le pertenezca a alguien más. Respeta la privacidad de cada persona, asegurándote de nunca inmiscuirte en los momentos tranquilos o en el espacio personal de alguien. 
Nunca interfieras en los asuntos de otro haciendo preguntas u ofreciendo consejos. 
Nunca interrumpas a otros. En el hogar de otras personas, sigue sus costumbres más que las tuyas. 
Trata con respeto a todas las cosas sagradas de otros, ya sea si las entiendas o no.

Trata a la Tierra como tu madre; entrégale, protégela, hónrala; muestra profundo respeto por aquellos del mundo animal, mundo de las plantas, y mundo mineral. Escucha la orientación ofrecida por todo tu entorno; espera que esta orientación venga en forma de oración, sueños, soledad silenciosa, y en palabras y hechos de Ancianos sabios, y amigos. Escucha con tu corazón.

Aprende de tus experiencias, y siempre sé abierto a las nuevas. Siempre recuerda que una sonrisa es algo sagrado, para ser compartido. Vive cada día cuando llegue.

lunes, 29 de octubre de 2012

LOS HIJOS NO TE ESCUCHAN, TE OBSERVAN ...

Cuando pensabas que no te veía, te vi pegar mi primer dibujo al refrigerador, e inmediatamente quise pintar otro. 
Cuando pensabas que no te veía, te vi arreglar y disponer de todo en nuestra casa para que fuese agradable vivir, pendiente de detalles, y entendí que las pequeñas cosas son las cosas especiales de la vida. 
Cuando pensabas que no te veía, te escuché pedirle a Dios y supe que existía un Dios al que le podría yo hablar y en quien confiar. 
Cuando pensabas que no te veía, te vi preocuparte por tus amigos sanos y enfermos y aprendí que todos debemos ayudarnos y cuidarnos unos a otros. 
Cuando pensabas que no te veía, te vi dar tu tiempo y dinero para ayudar a personas que no tienen nada y aprendí que aquellos que tienen algo deben compartirlo con quienes no tienen. 
Cuando pensabas que no te veía, te sentí darme un beso por la noche y me sentí amado y seguro. 
Cuando pensabas que no te veía, te vi atender la casa y a todos los que vivimos en ella y aprendí a cuidar lo que se nos da. 
Cuando pensabas que no te veía, vi como cumplías con tus responsabilidades aún cuando no te sentías bien, y aprendí que debo ser responsable cuando crezca. 
Cuando pensabas que no te veía, vi lágrimas salir de tus ojos y aprendí que algunas veces las cosas duelen, y que está bien llorar. 
Cuando pensabas que no te veía, vi que te importaba y quise ser todo lo que puedo llegar a ser. 
Cuando pensabas que no te veía, aprendí casi todas las lecciones de la vida que necesito saber para ser una persona buena y productiva cuando crezca. 
Cuando pensabas que no te veía, te vi y quise decir: ¡Gracias por todas las cosas que ví, cuando pensabas que no te veía! 
"NO TE PREOCUPES PORQUE TUS HIJOS NO TE ESCUCHAN...TE OBSERVAN TODO EL DIA". 
Madre Teresa de Calcuta

sábado, 29 de septiembre de 2012

CÓMO EMPEZARON ESOS "YO SOY"

    Los antecedentes a los "Yo soy" caen en dos categorías. El primer tipo de etiquetas o clasificaciones procede de la demás gente. Te las colocaron cuando eras niño y las has llevado contigo desde entonces. Las otras etiquetas son el resultado de una elección de tu parte para evitar tener que hacer cosas incomodas o difíciles.
La primera categoría es la mas corriente. La pequeña Hope está en segundo grado. Va a clases de pintura todos los días, feliz de jugar con los colores y pintar. Su profesora le dice que no tiene mucha facilidad para la pintura, y ella empieza a faltar a las clases porque no le gusta que la censuren. Y al poco tiempo ya tiene un principio de "Yo soy": Yo soy bastante mala para la pintura. Y si sigue actuando de forma negativa al respecto, evitando las ocasiones de pintar, reforzará este concepto y más tarde, cuando sea mayor y le pregunten por qué no dibuja, dirá: "Oh, no sirvo para eso; siempre he sido así". La mayoría de los "Yo soy" son residuos de frases como: "Él es bastante torpe; su hermano es bueno para la gimnasia, él es el estudioso de la familia,". O "Eres igual a mí; yo también era pésima para la gramática". O "Billy fue siempre el tímido del grupo". O "Ella es igual a su padre; si acierta una nota es como el burro que toca la flauta por casualidad,".Estos son los derechos innatos de una vida entera de "Yo soy" que nunca se discuten. Que se aceptan simplemente como una condición natural de la vida.
Habla un día con la gente que tú crees responsable de muchos de los "Yo soy" de tu vida (tus padres, viejos amigos de la familia, antiguos profesores, abuelos, etc.). Pregúntales por qué creen que te volviste como eres y si has sido siempre así. Diles que estás decidido a cambiar y comprueba si creen que eres capaz. Sin duda te sorprenderán sus interpretaciones y el hecho de que piensen que no puedes ser de otra manera puesto que "Siempre has sido así",.
    La segunda categoría de "Yo soy" tuvo su origen en esos rótulos tan apropiados que aprendiste a colocarte a ti mismo para dejar de hacer las cosas que no te gustan. Yo he tratado a un paciente que tiene cuarenta y seis años y tiene muchos deseos de ir a la Universidad, pues perdió la oportunidad de hacerlo en su juventud a causa de la Segunda Guerra Mundial.
Pero a Horace le asusta la perspectiva de entrar en competencia con gente joven recién salida del colegio. El miedo al fracaso y las dudas que tiene respecto a su capacidad intelectual lo espantan. A menudo estudia catálogos de distintas universidades, y con la ayuda que ha recibido en su tratamiento ha pasado los exámenes de admisión y ha concertado una entrevista con uno de los miembros del Comité de Admisión de una universidad local. Pero aún usa sus "Yo soy" para evitar incorporarse activamente a los estudios. Justifica su actitud diciendo: "Soy demasiado viejo; no soy suficientemente inteligente; no me interesa realmente". (Yo soy... demasiado viejo; Yo soy... poco inteligente...; Yo soy de los que no se interesan realmente por esas cosas.)
Horace usa sus "Yo soy" para dejar de hacer algo que realmente quiere hacer. Uno de mis colegas los usa para liberarse de las tareas que no le divierten. Evita tener que arreglar el timbre, o la radio, o hacer cualquiera de esas incómodas tareas caseras, recordándole simplemente a su esposa que: "Pero querida, si tú ya lo sabes, a mí no se me dan bien estas cosas",. Este tipo de "Yo soy" entra dentro de los comportamientos acomodables, pero no por eso dejan de ser excusas engañosas. En vez de decir: "Encuentro que este tipo de actividad es aburrida y sin interés, y escojo no trabajar en ella en mis momentos presentes" (lo que es perfectamente lógico y saludable), resulta mucho mas fácil sacar un "Yo soy," del bolsillo.
En estos casos, la gente está diciendo algo respecto a sí misma. Está declarando que "Yo soy un producto acabado en este sector y nunca voy a ser distinto". Si eres un producto acabado, atado y encasillado, quiere decir que has dejado de crecer, y si por un lado quieres aferrarte a algunos "Yo soy", puede que descubras que muchos otros te limitan y que son autodestructivos.
Más adelante he anotado una lista de etiquetas que son reliquias del pasado. Si reconoces alguna de ellas como tuya, puede que quieras cambiarla. El quedarte exactamente como eres en cualquier sector de tu vida equivale a tomar una de esas decisiones que se parecen a esa muerte de la que hablamos en el Capítulo 1. No te olvides de que no se trata de las cosas que simplemente no te gustan, sino más bien de echar una mirada al comportamiento que te aleja de actividades que podrían proporcionarte mucho placer y fascinación.

de  TUS ZONAS ERRÓNEAS DE WAYNE DYER 

jueves, 20 de septiembre de 2012

Para padres cuando se enteran que su niño tiene una discapacidad

Ud. No Está Solo
Escrito por Patricia McGill Smith
Traducido por Bernardita McCormick
Si Ud. ha llegado a saber recientemente que su niño está atrasado en su desarrollo o tiene una discapacidad (la cual puede o no estar completamente definida), este mensaje puede ser para Ud. Está escrito desde una perspectiva personal de una madre que ha compartido esta experiencia y todo lo que va con ella.
Cuando los padres llegan a saber acerca de alguna dificultad o problema en el desarrollo de su niño, esta información llega como un golpe tremendo. El día en que mi niña fue diagnosticada con una discapacidad, yo me sentí devastada–y tan confusa que recuerdo muy poco de aquellos días, tan sólo la angustia. Otra madre describió este evento como un “saco negro” siendo arrojado sobre su cabeza, obstruyendo su habilidad de escuchar, ver, y pensar en forma normal. Otra madre describió el trauma como “teniendo un cuchillo” enterrado en su corazón. Tal vez estas descripciones parezcan un poco dramáticas, pero de acuerdo a mis experiencias, ellas no pueden describir suficientemente las emociones múltiples que inundan las mentes y los corazones de los padres cuando ellos reciben alguna mala noticia acerca de su niño.
Muchas cosas pueden ser hechas para ayudarse a sí mismo a través de este período de trauma. Esto es todo lo que este documento encierra. Para poder hablar acerca de algunas de las cosas buenas que pueden suceder para aliviar la ansiedad, miremos primero algunas de las reacciones que ocurren.
Reacciones Comunes
Al saber que su niño puede tener una discapacidad, la mayoría de los padres reaccionan en formas que han sido compartidas por todos los padres quienes antes que ellos también han estado enfrentados con esta desilusión y con este desafío enorme. Una de las reacciones iniciales es la negación–“Esto no puede estar sucediéndome a mí, a mi niño, a nuestra familia.” La negación rápidamente se fusiona con el enojo, el cual puede ser dirigido hacia el personal médico involucrado en proporcionar la información acerca del problema del niño. El enojo puede además afectar la comunicación entre esposos o con los abuelos u otros seres queridos de la familia. Pareciera que en las primeras etapas el enojo es tan intenso que toca casi a todos, porque es disparado por sentimientos de dolor y una pérdida inexplicable con la cual uno no sabe como tratar o explicar.
El miedo es otra respuesta inmediata. A menudo la gente teme a lo desconocido más que lo conocido. El tener un diagnóstico completo y algún conocimiento de los prospectos futuros del niño puede ser más fácil que la incertidumbre. Sin embargo, en cualquier caso, el miedo al futuro es una emoción común: “¿Qué va a suceder a este niño cuando tenga cinco años de edad, cuando tenga doce años de edad, cuando tenga veintiún años de edad? ¿Qué va a suceder a este niño cuando yo no exista?” Entonces se presentan otras preguntas: “¿Aprenderá algún día? ¿Irá a la universidad? ¿Tendrá la capacidad de amar, vivir, reírse, y hacer todas las cosas que teníamos planificadas?”
Otros asuntos desconocidos también inspiran miedo. Los padres temen que la condición del niño sea peor de lo que posiblemente pudiera ser. A través de los años, he hablado con tantos padres quienes dijeron que sus primeros pensamientos fueron totalmente deprimentes. Uno espera lo peor. Vuelve a la memoria el recuerdo de personas con discapacidades que uno ha conocido. A veces se siente culpa por algún desaire cometido años atrás hacia una persona con una discapacidad. Existe también el miedo del rechazo de la sociedad, miedo acerca de cómo los hermanos y hermanas serán afectados, preguntas de si habrá más hermanos o hermanas en esta familia, y preocupaciones acerca de si el esposo y la esposa amarán a este niño. Estos temores casi pueden paralizar a algunos padres.
Entonces hay culpabilidad–culpabilidad y preocupación acerca de si los mismos padres han causado el problema: “¿Hice alguna cosa para causar esto? ¿Estoy siendo castigado por algo que hice? ¿Me cuidé debidamente cuando estaba embarazada? ¿Acaso mi esposa se cuidó en debida forma cuando estuvo embarazada?” En cuanto a mi concierne, recuerdo pensar que seguramente mi hija se cayó de la cama cuando era muy joven y se golpeó la cabeza, o quizás si uno de sus hermanos o hermanas inadvertidamente la dejaron caer sin decirme a mí. Muchos sentimientos de reproche y remordimiento pueden derivarse del objetar las causas de la discapacidad.
Sentimientos de culpabilidad también pueden ser manifestados en interpretaciones espirituales y religiosas de reproche y castigo. Cuando ellos gritan, “¿Por qué yo?” o “¿Por qué mi niño?”, muchos padres están también diciendo, “¿Por qué Dios me ha hecho ésto a mí?” Con cuanta frecuencia hemos levantado los ojos al cielo y preguntado: “¿Qué es lo que he hecho para merecer esto?” Una madre joven dijo, “Me siento tan culpable porque nunca en mi vida había tenido un sufrimiento y ahora Dios ha decidido darme un sufrimiento.”
Confusión también marca este período traumático. Como un resultado de no entender totalmente lo que está sucediendo y lo que sucederá, la confusión se manifiesta a través de la pérdida del sueño, la inhabilidad para tomar decisiones, y una sobrecarga mental. En medio de tal trauma, la información puede parecer alterada y distorsionada. Ud. escucha palabras nuevas que nunca escuchó antes, términos que describen algo que Ud. no puede entender. Ud. quiere saber qué significa todo esto, y sin embargo pareciera que Ud. no puede encontrarle sentido a toda la información que está recibiendo. A menudo los padres simplemente no están receptivos a la información que el profesional está tratando de comunicar acerca de la discapacidad de su niño.
La falta de poder para cambiar lo que está sucediendo es muy difícil de aceptar. En efecto, Uds. no pueden cambiar el hecho de que su niño tiene una discapacidad, y sin embargo los padres quieren sentirse competentes y capaces de manejar las situaciones de su propia vida. Es extremadamente difícil ser obligados a depender de juicios, opiniones, y recomendaciones de otros. Combina el problema con el hecho de que estos otros son generalmente personas extrañas con las cuales ninguna atadura de confianza ha sido establecida.
La desilusión de tener un niño que no es perfecto presenta un reto al orgullo personal de muchos padres y un desafío a su sistema de valores. Esta sacudida a sus expectaciones previas puede crear una reluctancia a aceptar al niño como una persona de valor en desarrollo.
El rechazo es otra reacción que experimentan muchos padres. El rechazo puede ser dirigido hacia el niño o hacia el personal médico o hacia otros miembros de la familia. Una de las más serias formas de rechazo, y no es poco común, es un “deseo de muerte” para el niño–un sentimiento que muchos padres reportan al punto más profundo de su depresión.
Durante este período de tiempo cuando tantos sentimientos diferentes pueden inundar la mente y el corazón, no hay forma de medir cuán intensamente un padre puede experimentar esta constelación de emociones. No todos los padres pasan a través de estas etapas, pero es muy importante para los padres identificarse con todos los sentimientos potencialmente penosos que pueden presentarse, de modo que sabrán que ellos no están solos. Hay muchas acciones constructivas que Uds. pueden tomar inmediatamente, y hay muchas fuentes de ayuda, comunicación, y seguridad renovada.
Busque la Asistencia de Otro Padre
Hubo un padre que me ayudó. Veintidós horas después del diagnóstico de mi propia niña, él hizo una afirmación que nunca he olvidado: “Puede ser que Ud. no lo reconozca hoy, pero puede llegar el momento en su vida cuando Ud. va a darse cuenta que tener una hija con una discapacidad es una bendición.” Puedo recordar sentirme confundida por estas palabras, las cuales fueron ni más ni menos un regalo invaluable que encendió la primera luz de esperanza para mí. Este padre habló de esperanza para el futuro. Me aseguró que habrían programas, que habría progreso, y que habría ayuda en muchas formas y de muchas fuentes. Y él era el padre de un niño con retraso mental.
Mi recomendación primera es tratar de encontrar otro padre de un niño con una discapacidad, preferentemente uno que ha elegido ser un ayudante de padres, y pedir su asistencia. En todas partes en los Estados Unidos y en todas partes del mundo existen Programas de Padre a Padre (“Parent to Parent Programs”). Si Ud. no puede encontrar su organización local de padres, escriba a NICHCY para obtener esta información.
Hable Con su Cónyuge, Familia, y Otros Seres Queridos
A través de los años he descubierto que muchos padres no comunican sus sentimientos relacionados a los problemas que tienen sus niños. El esposo a menudo está preocupado acerca de no ser una fuente de fuerza para su cónyuge. Mientras más comunicación puedan tener en momentos difíciles como éstos, mayor habrá de ser su fuerza colectiva. Entienda que cada uno de Uds. enfoca su rol de padre en forma diferente. Puede ser que Uds. se sientan y respondan a este desafío nuevo de diferentes formas. Traten de explicar a cada uno de Uds. como se siente. Traten de entenderse cuando Uds. no vean las cosas del mismo modo.
Si hay otros niños, hablen también con ellos. Estén alerta sobre sus necesidades. Si Uds. no se encuentran emocionalmente capaces de hablar con sus niños o cuidar de sus necesidades emocionales en este momento, identifiquen otros miembros dentro de la estructura de la familia quienes puedan establecer un vínculo comunicativo especial con ellos. Hablen con otras personas importantes en su vida–sus mejores amigos, sus propios padres. Para mucha gente, la tentación de cerrarse emocionalmente en este momento es grande, pero puede ser tan beneficioso tener amigos de confianza y parientes que pueden ayudarles a llevar la carga emocional.
Confíe en Fuentes Positivas en su Vida
Una fuente positiva de fuerza y sabiduría puede ser su ministro, sacerdote, o rabí. Otra puede ser un buen amigo o consejero. Acérquese a aquéllos que antes hayan sido una fuente de fuerza en su vida. Encuentre los recursos nuevos que Ud. necesita ahora. Un consejero muy bueno una vez me dió una receta para vivir a través de una crisis: “Cada mañana, cuando se levante, reconozca su falta de poder para controlar la situación que tiene entre manos, entregue este problema a Dios, tal como Ud. entiende a El, y comience su día.”
Cuando perciba que sus sentimientos sean dolorosos, Ud. deberá hacer el esfuerzo y contactar a alguien. Llame o escriba o tome su vehículo y comuníquese con una persona real que hablará con Ud. y participará de su dolor. El dolor dividido no es ni siquiera tan difícil de llevar como es el dolor en aislamiento. A veces el consejo profesional se hace necesario; si Ud. piensa que ésto puede ayudarle, no sea reacio a buscar esta avenida de asistencia.
Viva un Día a la Vez
Miedo del futuro puede inmovilizar a uno. El vivir con la realidad del día presente se hace más manejable si disipamos las preguntas de “¿qué?”, “¿si?” y “entonces, ¿qué?” en el futuro. Aunque no parezca posible, cosas buenas continuarán sucediendo cada día. Inquietarse acerca del futuro solamente agotará sus recursos limitados. Ud. tiene suficiente de que preocuparse; pase a través de cada día un paso a la vez.
Aprenda la Terminología
Cuando Ud. se enfrente a terminología nueva, no vacile en preguntar qué es lo que significa. Cuando alguien use una palabra que Ud. no entiende, detenga la conversación por un minuto y pida a la persona que le explique su significado.
Busque Información
Algunos virtualmente buscan “toneladas” de información; otros no son tan persistentes. Lo importante es que Ud. requiera información exacta. No tenga temor de hacer preguntas, porque haciendo preguntas será su primer paso para comenzar a entender más acerca de su niño. Aprender cómo formular preguntas es un arte que hará su vida mucho más fácil para Ud. en el futuro. Un método aconsejable es escribir sus preguntas antes de asistir a una sesión o reunión y escribir más preguntas al tiempo que Ud. las piensa durante la reunión. Obtenga copias escritas de toda la documentación relacionada a su niño la cual mantienen los médicos, maestros, y terapistas. Es aconsejable comprar un archivador de tres anillos en el cual juntar toda la información que le sea dada. En el futuro habrá muchos usos de la información que Ud. ha registrado y archivado, manténgala en un lugar seguro. De nuevo, siempre recuerde de pedir copias de las evaluaciones, reportes de diagnósticos, y reportes de progreso. Si Ud. no es una persona naturalmente organizada, simplemente tome una caja y lance todos los papeles de trabajo en ella. Entonces, cuando Ud. realmente la necesite, estará allí.
No Se Sienta Intimidado
Muchos padres se sienten inadecuados en la presencia de los profesionales médicos o de la educación debido a sus credenciales y, a veces, debido a sus modales profesionales. No se sienta intimidado por los antecedentes educacionales de estos y otro personal que puedan estar involucrados en tratar o ayudar a su niño. Ud. no debe dar explicaciones por querer saber lo que está ocurriendo. No se preocupe de ser quien esté molestando o haciendo muchas preguntas. Recuerde, éste es su niño, y esta situación tiene un efecto profundo en su vida y en el futuro de su niño. Por lo tanto, es muy importante que Ud. sepa todo lo que pueda acerca de su situación.
No Tenga Temor de Mostrar Emociones
Tantos padres, especialmente los papás, reprimen sus emociones porque ellos creen que el dar a saber a las personas como se están sintiendo es un signo de debilidad. Los padres más fuertes de niños con discapacidades a quienes yo conozco no tienen temor de mostrar sus emociones. Ellos entienden que al revelar sus sentimientos no disminuyen su fuerza.
Aprenda a Tratar con los Sentimientos Naturales de Enojo y Amargura
Los sentimientos de enojo y amargura son inevitables cuando Ud. se da cuenta de que deberá revisar los sueños y esperanzas que originalmente Ud. tenía para su niño. Es muy valioso reconocer su enojo y aprender a alejarse de él. Puede ser que Ud. necesite ayuda extraña para poder hacer ésto. Puede ser que no se sienta como tal, pero la vida mejorará y llegará el día en que Ud. se sentirá positivo de nuevo. Por medio de reconocer y trabajar a través de sus sentimientos negativos, Ud. estará mejor equipado para enfrentar desafíos nuevos, y el enojo y la amargura nunca más habrán de agotar sus energías e iniciativa.
Mantenga un Aspecto Positivo
Una actitud positiva será genuinamente una de sus herramientas más valiosas para tratar con los problemas. Siempre hay, ciertamente, un lado positivo de cualquier cosa que está ocurriendo. Por ejemplo, cuando se descubrió que mi niña tenía una discapacidad, una de las otras cosas señaladas a mí fue que ella era una niña muy sana. Aún lo es. El hecho de que ella no ha tenido impedimentos físicos a través de los años ha sido una bendición grande; ella ha sido la más sana de todos los niños que yo he criado. Concentrarse en los aspectos positivos disminuye los negativos y hace más fácil enfrentarse con la vida.
Manténgase en Contacto con la Realidad
Mantenerse en contacto con la realidad es aceptar la vida en la forma que es. Mantenerse en contacto con la realidad también es reconocer que hay algunas cosas que nosotros podemos cambiar y otras cosas que nosotros no podemos cambiar. La tarea para todos nosotros es aprender cuáles cosas nosotros podemos cambiar y entonces dedicarnos a hacer eso.
Recuerde que el Tiempo Está de su Lado
El tiempo cura muchas heridas. Esto no significa que el vivir con un niño que tiene problemas, y criarlo, será fácil, pero es justo decir que, a medida que el tiempo pasa, mucho puede ser hecho para aliviar el problema. Por lo tanto, ¡el tiempo ayuda!
Encuentre Programas Para su Niño
Aún para aquéllos que viven en zonas aisladas del país, la asistencia está disponible para ayudarle con cualquier clase de problema que Ud. esté teniendo. En las Hojas de Recursos Estatales de NICHCY (“State Resource Sheets”) aparecen los nombres de personas que sirven de contacto quienes pueden ayudarle a comenzar a obtener la información y asistencia que necesite. Mientras trate de encontrar programas para su niño con una discapacidad, mantenga en mente que también hay programas disponibles para el resto de la familia.
Tome Cuidado de Sí Mismo
En tiempos de tensión, cada persona reacciona en su propia forma. Unas cuantas recomendaciones universales pueden ayudar: obtenga descanso suficiente; coma lo mejor que pueda; reserve tiempo para Ud. mismo; busque el apoyo emocional de otros.
Evite Sentir Lástima
Tenerse lástima de sí mismo, experimentar lástima por otros, o sentir lástima por su niño son actos que incapacitan. La lástima es lo que no se necesita. Simpatía, lo cual es la habilidad de sentir afecto por otra persona, es la actitud que debe ser alentada.
Decida Cómo Tratar con Otros
Durante este período, Ud. puede sentirse entristecido o enojado acerca de la forma como la gente está reaccionando hacia Ud. o su niño. Muchas reacciones de la gente hacia problemas serios son causadas por la falta de entendimiento, simplemente no sabiendo qué decir o por miedo a lo desconocido. Entienda que mucha gente no sabe cómo comportarse cuando ven un niño con diferencias, y ellos pueden reaccionar inapropiadamente. Piense acerca de ello y decida cómo Ud. quiere tratar con las miradas fijas o las preguntas. Trate de no usar mucha energía estando preocupado acerca de las personas que no son capaces de responder en las formas que Ud. pudiera preferir.
Mantenga las Rutinas Diarias Tan Normales Como le Sea Posible
Una vez mi madre me dijo, “Cuando se presente un problema y no sepas qué hacer, entonces haz de todos modos lo que sea que fueras a hacer.” Practicar este hábito parece producir alguna normalidad y consistencia cuando la vida llega a ser febril.
Recuerde que Este es su Niño
Esta persona es, primero y sobretodo, su niño. Dé por sentado que el desarrollo de su niño puede ser diferente al de otros niños, pero esto no hace a su niño menos valioso, menos humano, menos importante, o en menor necesidad de su amor y crianza. Ame y goce su niño. El niño viene en primer lugar, la discapacidad en segundo. Si Ud. puede descansar y seguir las etapas positivas aquí descritas, una a la vez, Ud. hará lo mejor que pueda, su hijo se beneficiará, y Ud. puede mirar hacia el futuro con esperanza.
Reconozca que Ud. No Está Solo
El sentimiento de aislamiento al momento del diagnóstico es casi universal entre los padres. En este artículo, hay muchas recomendaciones para ayudarle a manejar los sentimientos de separación y aislamiento. Ayuda saber que estos sentimientos han sido experimentados por muchos, muchos otros, que hay disponibles comprensión y ayuda constructiva para Ud. y para su niño, y que Ud. no está solo.


National Dissemination Center for Children with Disabilities

martes, 17 de julio de 2012

Neuronas invencibles


Estudios recientes muestran que el cerebro humano puede regenerar células dañadas. Descubrí vos también estos increíbles avances.

Un día de septiembre de 1995, Howard Rocket, vigoroso empresario de 48 años, saltó para atrapar la pelota en un partido amistoso de fútbol americano en el centro de Toronto, Canadá. Al posar los pies en el césped se resbaló, cayó de espaldas y se dio un golpe en la nuca. Al cabo de un minuto empezó a sentir un fuerte dolor de cabeza que se volvió cada vez más intenso; luego aparecieron manchas oscuras en su campo visual. No hizo caso a estos síntomas hasta tres semanas después, cuando se encontraba solo en casa y de pronto perdió el control de brazos y piernas. Le sobrevino un dolor de cabeza muy agudo y la vista se le nubló. Buscó a tientas el teléfono y marcó el número de emergencias. Entonces se desmayó.

Rocket había sufrido una trombosis en la arteria basilar, a causa de un coágulo que obstruyó el flujo de sangre al tallo cerebral. Esta condición suele ser mortal, pero los médicos le salvaron la vida al inyectarle un fármaco que disuelve los coágulos. Sin embargo, el pronóstico era sombrío: Rocket nunca volvería a mover el brazo, la pierna y el pie izquierdos. Sus músculos estaban bien, pero las zonas del cerebro encargadas de controlarlos habían sufrido daños graves. En otras palabras, estaba condenado a usar una silla de ruedas.

Decidido a probar que los médicos se equivocaban, Rocket comenzó una fisioterapia rigurosa. Pensó que si obligaba al pie izquierdo a moverse una y otra vez, con el tiempo las células ilesas de su cerebro encontrarían la manera de comunicarle al pie lo que debía hacer. Tras reaprender a incorporarse, se ató el pie izquierdo al pedal de una bicicleta fija en el gimnasio y empezó a pedalear. El primer día sólo aguantó 30 segundos, pero no se dio por vencido; era como hacer flexiones con la mente. Al cabo de 12 años y miles de horas en el gimnasio, ya podía balancearse con ambos pies. Los médicos estaban atónitos.

La intuición de Rocket resultó cierta: es posible readiestrar el cerebro para que supla la función de las neuronas dañadas. Hace unos 25 años, la mayoría de los médicos consideraba que esto era imposible. Suponían que el cerebro de un adulto era como una máquina: no podía cambiar ni crecer, sólo fallar. Pero en el curso de las últimas décadas, técnicas como la tomografía por emisión de positrones y la resonancia magnética funcional han permitido a los científicos observar el cerebro en acción. Hoy se dan cuenta de que la concepción que tenían de este órgano era incorrecta.

Si una parte del cerebro se lesiona, en especial la corteza (la capa que procesa las señales para la percepción y el movimiento), a menudo es posible adiestrar otra para que supla la dañada. Esto exige una práctica constante que llega a durar varios años. Aun así, los científicos afirman que el pensamiento y la actividad pueden alterar físicamente el cerebro, efecto al que llaman “neuroplasticidad”. “Ahora sabemos que, al pensar, formamos nuevas conexiones sinápticas en la red neuronal”, señala el doctor Norman Doidge, psiquiatra de Toronto.

Y estos cambios físicos dan lugar a cambios funcionales. Doidge escribe en un libro suyo: “Conocí a un científico que logró que personas ciegas de nacimiento empezaran a ver; otro hizo oír a los sordos. Hay pacientes cuyos problemas de aprendizaje se resolvieron y cuyo cociente de inteligencia aumentó; fui testigo de que personas octogenarias pueden agudizar su memoria para que funcione como cuando tenían 55 años. Vi a pacientes modificar las conexiones de su cerebro con el pensamiento, a fin de aliviarse de obsesiones y traumas que parecían incurables”.

Estos cambios se produjeron mediante ejercicios mentales repetidos. En otras palabras, el pensamiento puede cambiar el funcionamiento del cerebro. Richard Davidson, neurocientífico de la Universidad de Wisconsin, demostró lo anterior con un experimento sobre la meditación: un buen ejemplo de “flexiones mentales”. Midió la actividad cerebral de monjes budistas novatos y experimentados, y observó que cuando estos últimos meditaban sobre “el amor incondicional, la bondad y la compasión”, su cerebro generaba potentes ondas gama, las cuales intervienen en procesos superiores como la percepción y la conciencia; es decir, la actividad mental repetida de meditar cambiaba el funcionamiento cerebral.

La meditación también puede ejercer un efecto poderoso en el control de sensaciones físicas como el dolor. Melissa Munroe, ex campeona de fisicoculturismo residente en Toronto, a la edad de 30 años se enteró de que una protuberancia que tenía en la garganta era linfoma de Hodgkin. El cáncer se le había extendido tanto que los médicos no le dieron más de tres meses de vida. Ella decidió luchar, pero el dolor que los tumores le causaban al presionar sus órganos era insoportable, aun para una deportista acostumbrada a esforzarse hasta el límite. Así que recurrió a la psiquiatra Tatiana Melnyk, quien le enseñó a usar la mente para mitigar el dolor.

La doctora le explicó que el dolor es una sensación física, pero que su forma de reaccionar emocionalmente ante él lo exacerbaba. Le aconsejó que se concentrara sólo en el aspecto físico del dolor, sin juzgarlo.
Tras adoptar este modo disciplinado de pensar, Melissa logró que su cerebro procesara de otra forma el dolor: lo sentía, pero no le permitía que la controlara. “Era algo que experimentaba, pero no era yo”, señala. “Definir el dolor me ayudó a disociarlo y a no dejar que me abrumara”.
Melissa, hoy día de 36 años, desafió las probabilidades. Gracias a una quimioterapia intensiva, desde 2006 ya no tiene rastros de cáncer. Y todavía practica la meditación.
¿Cómo pueden alterar los pensamientos y las actividades repetidos al cerebro?
Por un lado, pueden afectar el ADN. Estudios realizados principalmente en los años 80 y 90 muestran que el pensamiento, el aprendizaje y la acción pueden activar o desactivar nuestros genes. Nadie sabe con certeza cómo ocurre esto, pero, según el doctor Doidge, “cuando tenemos pensamientos repetidos activamos ciertos genes para producir proteínas que cambian la estructura de las neuronas y aumentan el número de conexiones inápticas”. En esencia, las neuronas se vuelven mejores comunicadoras.

El cerebro también es capaz de producir nuevas neuronas. Bryan Kolb, neurocientífico de la Universidad de Lethbridge, en Canadá, demostró esta capacidad en ratas de laboratorio tras provocarles apoplejías y daño cerebral consecutivo. Él y sus colegas suministraron factor de crecimiento a las ratas, y observaron que sus cerebros no sólo producían nuevas neuronas, sino que las usaban para reparar los daños físicos y funcionales causados por las apoplejías. E hicieron otro hallazgo asombroso: durante las dos semanas posteriores a la lesión, las nuevas neuronas “migran” a la zona dañada y esperan órdenes. Si se las estimula adecuadamente, empiezan a funcionar y ayudan al cerebro a recuperar funciones; por ejemplo, hacer que el animal levante una pata.

El experimento de Kolb subraya la importancia de la rehabilitación en los casos de lesión cerebral. Los investigadores ahora pretenden determinar si la estimulación que proporciona la rehabilitación podría aumentar la producción de neuronas nuevas y acelerar la recuperación.
Uno de los “criaderos de neuronas” del cerebro se encuentra en el hipocampo, el cual desempeña un papel clave en la memoria. En un estudio, científicos de la Universidad de Toronto usaron marcadores químicos para rastrear las neuronas nuevas que se generaban en forma natural en ratones sanos, y luego enseñaron a los animales a nadar hasta una plataforma. Después de mucha práctica, los roedores “recordaban” dónde estaba la plataforma. Más adelante, cuando los investigadores examinaron el cerebro de los ratones, descubrieron que las neuronas nuevas se habían ocupado de la tarea de la memoria; es decir, las células marcadas químicamente estaban concentradas en los “criaderos” del hipocampo.

Los investigadores también descubrieron que, apenas un mes después de generarse, esas neuronas habían comenzado a mejorar la memoria. Según Paul Frankland, el neurocientífico que dirigió el estudio, los factores ambientales afectan el número de neuronas que se generan. La cocaína y el estrés, por ejemplo, reducen la tasa de producción de neuronas, mientras que correr y las actividades educativas la aumentan.

Lo que los científicos llaman “neuroplasticidad”, para Ian Bradley, de 21 años, tiene otro nombre: esperanza. Cuando ingresó en la escuela secundaria, a duras penas podía leer y tenía la ortografía de un niño de cuarto grado. “Pensaba que era un tonto”, dice. Su madre, Mary, lo ayudó a terminar la primaria dedicando cuatro horas todas las noches a leerle los libros de texto y a anotar en un cuaderno las respuestas que él daba a las preguntas de la tarea.

Entonces el padre de Ian descubrió la Escuela Arrowsmith, en Toronto. Su fundadora, Barbara Arrowsmith Young, alguna vez fue una estudiante con serias dificultades de aprendizaje que le impedían comprender lo que leía o lo que la gente le decía. Esto la llevó a inventar ejercicios mentales para ayudar a su cerebro a readiestrarse y aprender, y así logró superar esos escollos. Posteriormente ideó más ejercicios del mismo tipo para ayudar a superar problemas de aprendizaje a otras personas.
Ian pasó tres años en la Escuela Arrowsmith, haciendo una y otra vez ejercicios cognoscitivos, como trazar letras y relacionar símbolos. “Era difícil y muy agotador”, cuenta. Sin embargo, al final podía leer como un alumno de segundo año de secundaria. Hoy día, recién egresado del bachillerato con excelentes calificaciones, tiene la mira puesta en una carrera como piloto de avión. “Antes mi panorama era sombrío”, señala. “Ahora mis posibilidades son infinitas”.

Los recientes hallazgos sobre el cerebro ofrecen enormes esperanzas a muchas personas; por ejemplo, a las víctimas de apoplejía que tienen que afrontar la pérdida de funciones cerebrales; a quienes padecen dolores crónicos, y a los niños y adolescentes que presentan dificultades de aprendizaje. “Apenas estamos conociendo los mecanismos por medio de los cuales el cerebro puede cambiar, y cómo ciertas zonas de este órgano pueden asumir nuevas funciones”, afirma el doctor Andrés Lozano, uno de los neurocirujanos que le salvaron la vida a Howard Rocket.


Hoy, médicos e investigadores empiezan a comprender que, a fin de cuentas, aquel voluntarioso empresario de Toronto tenía razón: los ejercicios repetidos, tanto mentales como físicos, pueden cambiar el cerebro... y la vida de las personas.

Por Sarah Scott


Neuroplasticidad - Estimulación cognitiva



Elkhonon Goldberg, Neurólogo de la Universidad de New York, Director del Instituto de Neuropsicología y funcionamiento Cognitivo.
LAS ÚLTIMAS INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS DEMUESTRAN QUE LA ACTIVIDAD MENTAL MODIFICA EL CEREBRO, Y NOS CONDUCE A LO QUE CONOCEMOS POR “SABIDURÍA”
ESTOS ÚLTIMOS DESCUBRIMIENTOS SE INSCRIBEN EN LO QUE SE DENOMINA “NEUROPLASTICIDAD” 
DURANTE MUCHOS AÑOS SE CREYÓ, QUE A PARTIR DE CIERTA EDAD, LA DOTACIÓN DE NEURONAS YA NO SE RENOVABA MÁS.
LAS ÚLTIMAS INVESTIGACIONES DE LA NEUROCIENCIA DEMUESTRAN QUE EL CEREBRO SE PUEDE REGENERAR MEDIANTE SU USO Y POTENCIACIÓN . 
LA CLAVE PARA CONSEGUIRLO SE LLAMA: “NEUROPLASTICIDAD”, QUE ES MOLDEAR LA MENTE, EL CEREBRO, A TRAVÉS DE LA ACTIVIDAD.
“EL CEREBRO CAMBIA DE FORMA SEGÚN LAS ÁREAS QUE MÁS UTILIZAMOS, SEGÚN LA ACTIVIDAD MENTAL” 
EN MARZO DEL 2000, INVESTIGADORES DE LA UNIVERSIDAD DE LONDRES HALLARON QUE LOS TAXISTAS DE ESA CIUDAD TENÍAN UNA PARTE DEL CEREBRO, EL HIPOCAMPO, REGIÓN IMPORTANTE PARA LA MEMORIA ESPACIAL, MÁS DESARROLLADO QUE EL RESTO DE LAS PERSONAS.
LOS TAXISTAS DESARROLLABAN MÁS ESA ZONA PORQUE LA EJERCITABAN MÁS CADA DÍA MEMORIZANDO CALLES Y RUTAS. EN ESTOS HOMBRES, SU CAPACIDAD PARA MEMORIZAR CALLES Y RUTAS NO MENGUABA, SINO QUE AUMENTABA CON LOS AÑOS.
En 2002 científicos Alemanes encontraron los mismos hallazgos en la Circunvolución de Heschl de los músicos, área de la corteza cerebral importante para procesar la música .
Y en el 2004 los mismos resultados tuvo el Instituto de Neurología de Londres, en la circunvolución angular izquierda, estructura cerebral importante para el lenguaje, en el cerebro de las personas bilingües .
DE ESTAS EXPERIENCIAS SE PUDIERON OBTENER LOS SIGUIENTES RESULTADOS:
Los seres humanos podemos crear nuevas neuronas a lo largo de toda la vida.
El esfuerzo para crear nuevas neuronas puede incrementarse mediante el esfuerzo mental.
Los efectos son específicos: Dependiendo de la naturaleza de la actividad mental, las neuronas nuevas se multiplican con especial intensidad en distintas zonas cerebrales.
Las nuevas neuronas van a parar a las zonas del cerebro que más usamos: Esto es lo que se denomina “Neuroplasticidad”: La actividad puede moldear la mente.
“Esto demuestra la importancia de mantener una actividad mental intensa, conforme avanzamos en edad.”
“EL EJERCICIO FÍSICO NOS PROTEGE LA SALUD CARDIOVASCULAR,
EL EJERCICIO COGNITIVO NOS PROTEGE LA SALUD CEREBRAL, ES FACTOR PROTECTOR CONTRA LA DEMENCIA”.
El moderno estudio de la Neuroplasticidad demuestra que los cerebros de las personas mayores no degeneran, sino que tienen una evolución particular, de acuerdo a la actividad realizada, que convierte a esas personas en gente “sabia” cuando llega a la vejez”

“EL CEREBRO CAMBIA DE FORMA SEGÚN LAS ÁREAS QUE MÁS UTILIZAMOS”
En las personas, a medida que avanzan en edad, se da naturalmente un deterioro mayor en el hemisferio derecho que en el izquierdo.
Esto ocurre porque usan más el hemisferio izquierdo, que es el encargado de poner en marcha tareas ya aprendidas y consolidadas.
Para aprender algo, necesitamos más el hemisferio derecho, pero cuando alcanzamos cierto nivel de pericia, esas actividades pasan a ser controladas por el hemisferio izquierdo. 
A lo largo de la vida, acumulamos un repertorio de destrezas cognitivas, habilidades y capacidad para reconocer patrones que nos permiten abordar nuevas situaciones con familiaridad. Es lo que popularmente llamamos “Experiencia”
A medida que avanzamos en edad, nuestra actividad mental está más dominada por esas “rutinas cognitivas”, por el “piloto automático”.
Esto no es malo, pues permite resolver problemas complejos mediante el “reconocimiento instantáneo” de patrones, sin mucho esfuerzo, problemas que pueden plantear un verdadero “reto” para una mente más joven.
PERO, LA ESTIMULACIÓN COGNITIVA, QUE OBLIGA A UTILIZAR EL HEMISFERIO DERECHO, ES UN INGREDIENTE EN EL ESTILO DE VIDA, QUE AYUDA A EVITAR EL DETERIORO COGNITIVO.
LA CORRIENTE CIENTÍFICA DOMINANTE RESPALDA LA AFIRMACIÓN, DE QUE LA VIDA MENTAL INTENSA DESEMPEÑA UN PAPEL ESENCIAL EN EL BIENESTAR COGNITIVO EN LAS ETAPAS AVANZADAS DE LA VIDA. 
¿QUÉ TAL LA IDEA DE INCLUIR EL EJERCICIO COGNITIVO EN FORMA REGULAR COMO UN RASGO EN NUESTRO ESTILO DE VIDA?
Sería extraordinario si nuestra incipiente comprensión de la función de la neuroplasticidad en la conservación de la salud mental, diera lugar a la aparición de un nuevo fenómeno de masas: ¡ EL FITNESS MENTAL !

Neuroplasticidad de Wikipedia, la enciclopedia libre


La neuroplasticidad, también denominada plasticidad neuronal o plasticidad sináptica, es una característica esencial del sistema nervioso. Consiste en la capacidad para modificar de manera temporal o permanente los patrones deconexión sináptica para modificar sus rutas de interconexión entre las neuronas. Dichos cambios pueden traer como consecuencia la modificación del funcionamiento de los circuitos neurales y la forma en cómo se relacionan los sistemas modales en que se organiza el cerebro. Dicho proceso sucede durante y después de su maduración en procesos como la memoria y el aprendizaje.
La neuroplasticidad puede dividirse por el tipo de efectos producidos en cuatro tipos:
·   Reactiva
·   Adaptativa
·   Reconstructiva
·   Evolutiva
La plasticidad reactiva es el conjunto de ajustes metabólicos que el cerebro realiza para contender con cambios ambientales de corta duración pero que afectan las funciones de las neuronas, tal como la hipoxia y la inanición.
La plasticidad adaptativa es el fenómeno de modificación que sufre el cerebro de manera permanente para modificar o generar un circuito neural con el fin de instalar una ruta de conexiones nueva. Dichos cambios ocurren en procesos como el aprendizaje y la memoria.
La plasticidad reconstructiva es el fenómeno plástico por el cual el cerebro es capaz de recuperar de manera parcial o total las funciones perdidas en el caso de un trastorno mecánico o fisiológico.
La plasticidad evolutiva se refiere al proceso plástico que ocurre en el cerebro en maduración, en virtud del cual los patrones de conexión entre las neuronas puede ser modificado por la influencia ambiental predominante en dicho momento. El tipo de modificación ejercida puede ser positiva o negativa para el sistema nervioso.
Los fenómenos plásticos del cerebro son un tema de gran interés científico debido a sus posibles aplicaciones farmacológicas en el tratamiento de procesos como el infarto cerebral o en la aplicación de células troncales en las lesiones cerebro espinales.

Norman Doidge en su libro "The Brain That Changes Itself" pasa revista a los científicos principales que han aportado a la ciencia de la neuroplasticidad, y de forma similar a Oliver Sacks o V.S. Ramachandran. Muestra casos en que la falta completa de un hemisferio obliga al otros a asumir la casi totalidad de las funciones, y a casos en que se logran recuperar pacientes con derrames cerebrales que han generado daños importantes. El caso que ilustra mayormente esto es el de la fundadora del Colegio Arrowsmith, de Toronto –Barbara Arrowsmith Young. La mujer tenía severos problemas en algunas de sus funciones (de hecho se le consideró retardada) que en parte sobrevivió con mucho esfuerzo, pero también porque fue descubriendo formas en las cuales podía entrenarse para reparar sus problemas. Como resultado fundó el colegio, que tiene una metodología dirigida a estimular las capacidades de aprendizaje, que incluso puede aplicarse en otras escuelas.

The mind that changes itself - el cerebro se cambia a sí mismo- es el libro de el Dr. Norman Doidge que sirve como hilo conductor sobre la plasticidad del cerebro. El conocido psiquiatra realiza una importante recopilación de distintos hallazgos que demuestran la inimaginable capacidad adaptativa que tiene el cerebro, de auto-regenarción y reparación. Doige retrata las teorías más innovadoras y revolucionarias de la neuroplasticidad. Entre otros casos habla de Barbara Arrowsmith, una joven que cambió su propio cerebro a base de ejercicios repetitivos de estimulación cognitiva

miércoles, 20 de junio de 2012


“En la vida es indispensable disfrutar siempre con un sentimiento, con una emoción, con una valoración, con un gesto, con un gracias, con un perdón, con una aceptación y con un compartir. Son acciones y palabras sencillas pero que llenan tu corazón de alegría y tu alma de profunda emoción, son acciones que en definitiva enriquecen tu espíritu.”
Leandro Gastón Fruttero Wilhen "Frases de vida"

“Triunfo, éxito, felicidad, perdón, gracias, oportunidad, generosidad, solidaridad, amistad y amor son palabras de peso, de positividad y de sustantivos que enmarcan muchas y buenas acciones en la vida, y son las que en definitiva no deben faltar en tu vida porque cada una de ellas, con su carga de valor y de belleza son las que embriagarán de riqueza emocional a tu vida.”
 Leandro Gastón Fruttero Wilhen "Frases de vida"

“Queda prohibido rendirse y no intentar vivir por tu tiempo de vida, si caíste en un absurdo momento de derrota.”
 Leandro Gastón Fruttero Wilhen "Frases de vida"




“Aprende a regalar un te quiero, un gracias, un saludo, un beso, un abrazo, un perdón, una emoción, una alegría, una felicidad, un sentimiento, una caricia, un consejo, y un deseo de paz a los demás, esto creará en vos la entereza y confianza de vivir en armonía con las demás personas pero también creara una felicidad y armonía para tu corazón y para tu alma.”
 Leandro Gastón Fruttero Wilhen "Frases de vida"

“Libre deja tu espíritu y busca siempre aquello que lo enriquezca de valor, coraje, alegría, comprensión, equidad, sueños, placer, paz, voluntad, resistencia, felicidad, solidaridad, compromiso y aceptación de tu experiencia de vida.”
 Leandro Gastón Fruttero Wilhen "Frases de vida"

“Valor de vida representa el caudal de importancia y aceptación que le das a la vida, es la voluntad, la energía, el coraje, la valentía, la consideración, la aceptación, el desafío, la alternativa, la elección, y compromiso que elegís y buscas para transitar por la realidad de tu vida. Solo tú eres el protagonista y artífice de esta osada aventura que es la vida.”  
Leandro Gastón Fruttero Wilhen "Frases de vida"


“La plenitud en la vida no es solo llegar a la acumulación de logros económicos, sociales, personales, sentimentales, de paternidad, de amistad, o de felicidad. Es importante que logres plenitud en tu corazón enriqueciendo a tu ser de conformidad con tu vida, debes consagrar en tu alma la conformidad de que tu vida es la que quieres llevar y es la que quieres compartir, sino lo demás son solo circunstancias que se transformarán en solo anécdotas pasajeras de tu vida, por eso busca un noble y buen sentido en tu construcción de vida propia y la de los demás.”
Leandro Gastón Fruttero Wilhen "Frases de vida"



“Una sola es tu verdad de vida, pregonar, difundir y dar siempre la oportunidad a las circunstancias que vives en tu realidad, sin rodeos ni manipuleo, vive siempre la verdad de tu vida, busca siempre el camino sincero que nazca de tu corazón y sea elegido por tu alma.”   
Leandro Gastón Fruttero Wilhen "Frases de vida"